sábado, 13 de noviembre de 2010

only things

quiero escribir un poema que sea como una sopa caliente. que humee y haya que sorber. quiero pararme sobre mi pila de problemas, mojarme el dedo meñique de saliva y despeinarle las cejas a la luna. quiero pintarle de rojo las uñas. quiero vestirla de noche. soplarle el rouge de las mejillas, decirle estás lista. quiero morder la pelusa, pero morderla y sentir que los dientes no se me quiebran. quiero seguir el trayecto del café adentro de mi estómago, en que recoveco se convierte en otra cosa que no es café. quiero trazar un mapa de mis pulmones, quiero bordear al aire cuando pasa por la laringe, quiero detenerlo antes de llenar mi diafragma quiero cantar. si, quiero cantar con una cañita de bambú entre las piernas, quiero toser mientras canto y escupir un pedazo de limón enhebrado en un fa. quiero engancharme el can can en un tobogán y volver llorando a mi casa con rosetas en las rodillas coloradas. quiero decirle a mi mamá mañana no quiero ir al colegio y que ella me deje faltar y ver los dibujitos todo el día. quiero mi remera vieja de los redondos. quiero dormir con ella esta noche. quiero mancharla con fernet y acostarme a las siete de la mañana con la remera puesta. quiero rescatar todas las cartas de amor que arrojé a la basura, porque tenía diecisiete años y creía que las sensaciones eran eternas.quiero llamar por teléfono a la vecina más cascarrabia y ponerle en el tubo una canción de Tom Waits. quiero que afuera el tacho de basura no sea una promesa de una cena para nadie. quiero jugar a Mario Bross y que el game over sea después de las trescientas vidas. quiero sacarme un tres en química. quiero polvo de estrellas sobre mi cama. burbujas en el baño. chicles rosa fosforecentes en todos mis bolsillos. quiero una bicicleta roaja con canasto. un cacho de infancia. un desayuno con Melba de chocolate. quiero tirar las naranjas contra la heladera con mi hermana y competir a quien la tira más alto. quiero un vestido de mi abuela. quiero los peluches que cosía con su máquina. porque eran hermosos y nunca se lo dije. quiero un café con leche por la mitad en mi taza azul con la nariz abultada. quiero el único libro que el me dedicó y que yo perdí. quiero el libro del conejo que sabía pensar. quiero el gorro de lana que me compré en La Paz. quiero un bombón relleno de coco. una foto vieja de mis primeras vacaciones en la playa. mi par de zapatos viejos y rojos. quiero un collar con el símbolo de la paz. un saquito de té de jazmín. quiero un perro labrador que me espere cuando llego de noche a mi casa. una etiqueta de Parliament. un jardín de amapolas. aprender a tocar el bandonéon. quiero una nube con forma de cangrejo.

sábado, 6 de noviembre de 2010

. . .

Soy una mujer adentro de un monte
y ese accidente no me ignorará nunca
soy una mujer con un cuerpo desmontable.

viernes, 8 de octubre de 2010

obesa

adentro de mi estómago hay una muñeca azul de felpa que repite incesantemente una canción de cuna. La tararea unas veces de rodillas frente al limonero y otras veces de puntillas en la azotea, inclinándose para abajo con todo el puño de la mano adentro de la boca.
adentro de mi estómago hay cofres con arena, arena del desierto de Atacama, arena del desierto de Gobi y arena de la playa de Monte Hermoso. Entre ellas se distinguen por el olor, la arena del desierto de Atacama huele a calabaza frita, la del desierto de Gobi huele a niño quemado y la del desierto de Monte Hermoso huele a lana de oveja recién esquilada.
adentro de mi estómago hay una fila de cuatro soldaditos de papel maché a pila, uno tiene en la cara pegada una goma de mascar, otro es considerablemente más elegante que los otros y tiene un bonete de San Martín azul, el tercero lleva pantalones cortos color amarillo con botones floreados y el cuarto no sé sabe si es mujer u hombre porque tiene la bragueta abultada pero la boca pintada de rojo carmín.
adentro de mi estómago hay una bandera de Escocia medio chamuscada con una estrellita dorada en el extremo derecho, alguna vez debe haber sido una calcomanía porque está bastante pegajosa.
adentro de mi estómago hay lombrices rengas que se pasan los mediodías enteros tratando de montarse una encima de la otra y pretenden lamerse toda la arena de mi cofre pero cuando están por llegar a la del desierto de Gobi siempre es lunes y hay que ir a la revisación médica.
adentro de mi estómago hay un mapa de la ciudad de Reconquista con los burdeles marcados con un puntito de birome negra.
adentro de mi estómago hay una poesía de Vallejo escrita con tinta china, una caja de filtros de café y un paquetito de azúcar del café Montevideo.
adentro de mi estómago hay una negra con una canasta vacía de mazamorras que se ríe borracha y grita que ella es la madre de la patria y que Bolivar le hizo cuatro hijos mientras se cocinaba la masa para las mazamorras a horno moderado.
adentro de mi estómago hay una docena de hongos blancos a punto para poner en la sopa de camarones y una docena de uvas moscatel adentro de un rollo de papel higiénico mojado del año cincuenta y cinco.
adentro de mi estómago hay un león con el pelo carré teñido de los colores de la bandera gay. Tiene  un ticket de supermercado en la mano y exige a grito pelado que le devuelvan el dinero de la tintura.
adentro de mi estómago hay un vampiro con las muelas delanteras en una mano y el torno en la otra mano.
adentro de mi estómago hay un tulipán aterciopelado con una mosca zumbando adentro dándose contra las paredes de los pétalos. zzzzummm zzzzummm zzzzmmmm.
adentro de mi estómago hay un par de zapatos negros de taco fino número 36 con una etiqueta que dice: devolver antes del jueves a Mirta Espíndola.
adentro de mi estómago hay una plantita de albahaca enroscada en una maquinita de afeitar oxidada y hay un pelo blanco que dice ser el más viejo de todos los pelos del juglar.
adentro de mi estómago hay una enagua blanca y un relámpago parado en una nube con una 22 en la mano amenazando a cuanta gota se le acerque y dispuesto a todo para conquistar el reino de los cielos.

jueves, 16 de septiembre de 2010

retrocede cinco casilleros para atrás

¿cómo puede la princesa borrar un arbolito tan frondoso y una hamaca dibujados con fibra indeleble en el espejo del baño sin que le tiemblen las muñecas? ¿cómo distribuir las baldosas en el barrio para que las tuyas tuyas y las mías mías y nunca más un pasito ni una gramilla ni detenerse ante la pirueta de una hoja seca en las que juntos? ¿cómo puede la princesa dejar de balbucear vení perímetro de mar, te perdono, sabes? yo igual te quiero. plegate acá. como un paragüitas de nylon mojado, acurrucate como una ranita bajo mi manga, quietecito, susurrame, soplame vientito a las venitas del cuello así. de a uno mis pelitos se van poniendo parejitos saludo militar ¿cómo la princesa no va a pintar de tus violetas los libros de domingos y la lluvia no maldecirla con tu recuerdo empapándole toda la corona?

chinchuda chinchuda chinchuda
te extraño lampazo marmota
te extraño purpurina amarillenta
te extraño cetáceo de palmípedo
con toda tu maleza y toda tu flaqueza sin tónica

¿cómo sino especular que podés estar escuchando "ya es hora de apagar la luz" ahora mismo? ¿y cómo seguir esperando tus versos deshilachados que siempre mencionan a la pacha? ¿cómo no ahocarse la princesa el flequillo con la soga del tendedero?
con tu pacífico deambular estrecho alto arrogante sabio de pájaros y auroras
¿o no te diste cuenta que cuando te tropezaste con el adoquín levantado la princesa te vió? ¿o no te diste cuenta que cuando volvías con esa doncella la princesa lloró?

microscópico pedazo de lápiz rojo
ampolla abultada
embustero de dulces
albóndiga de calabaza
conito de algodón blanco
basta basta basta no me expliques me escondo bajo mi frazada te pateo

los reyes magos sí existen.

te quiero tobogán de mandala
comarca toda cruda
de abajo a arriba
cactus pinchudo
ta-te ti y la suerte siempre se pone frente a ti
y ni un maní ni una almendra para mí

¿cómo va a volver la princesa sobre las canciones amuleto sin tararearte bis bis por completo? ¿cómo va a escabullirse la princesa frente a la travesía de tus guiños trillados de antología? ¿cómo no arrugársele las bombachas púrpura a la princesa con esa clase de miradas punzador? ¿cómo no va a invitarte la princesa un guisito de lentejas en invierno porotito garbanzo de manteca? ¿cómo cerrarte el cerrojo de la puertecita y decirte por este y aquel farol no te insinúes cascabelito es archisabido que la princesa padece una severa deficiencia emocional y auditiva?

te quiero valle de precordillera
cerro de siete colores en mi susurrador
conejos que nunca encuentro adentro de círculos blancos
soles cada día más nítidos
cuadernillos con especias y globos y fósforos y perlas
te quiero mamarracho de miga de pan francés

estoy chiflada si y obnibulada, me vuelvo pequeña como una arveja, mala jugadora, doy tres pasos
para atrás, retrocedo en flashback y ruedo uno a los peldaños que ya caminé
todos los demás barcos anclados me multan las risas
vociferantes los potes de silencio, crispando de bruces las certezas
cómo destrenzar a los dragones
de nuevo no tener apetitos
otra vez el treinta y tres bajo el brazo el postre sin el consomé
gritar piedra libre para todos mis deseos
y que disparen veloces para allá
que te vayan a piquetear
huelga de hambre a tus campitos sin alambre
con manguera de agua y todo
a lavarte con champú la cabeza
a hallanarte las eses y las témperas
que esto es un asalto
la princesa se queda con vos
otra vez a pegotearse como una mosca contra el vidriecito de tus ojos.

lunes, 6 de septiembre de 2010

de oficio

Quiero escribir sobre los huecos
espacios cóncavos alborotados de jugos y de aire sin motivos que quedan desplazados del resto
Quiero escribir sobre las repeticiones
los mismos cigarros al anochecer jaquecas insomnios olores resignaciones resfríos vueltas de llave dobleces de sacos enrosques de frascos trayectos presiones ejercidas sobre los párpados
Quiero escribir sobre las distancias
que median y terminan justo donde presumo tus labios y los míos van a estrellarse
Quiero escribir sobre la humedad
decisiva película incolora laxa entumeciendo yemas de dedos surcos cúmulos de extremidades
Quiero escribir sobre la locura
excusa distinción marginada salida de emergencia refugio inconsciente cuando no estado a perpetuidad de mis cóngeneres poetas adjetivo propicio para destinar a almas caóticas e impredecibles
Quiero escribir sobre el suicidio
forma de la claudicación con mayúscula definitiva alternativa épica de los héroes
epígrafe de los valientes románticos sin sombrero
Quiero escribir sobre las mareas
mujeres marítimas con derecho a réplica
Quiero escribir sobre la carne
materia masa contendor supurando debilidades.
Quiero escribir sobre el impulso
ancla, sacudón, atisbo, diván, arnes, rueda de animal.
Quiero escribir de los pétalos
para decir encanto perpetuidad vida seda milagro sea
Quiero escribir de la memoria
atico condena, misterio que envejece, surcándonos un pedazo de intelecto.
Quiero escribir sobre las sombras
contornos perpetuos indomables que transportamos huellas indomables destino amonotonado acusando recibo
Quiero escribir sobre la dignidad
tierra fértil que acompaña cabalgando las virtudes y las fortalezas de los hombres buenos
Quiero escribir sobre el humo
implacable amigo de la niebla elegante aura de las nubes boca de las tormentas y de lo que no perdura
Quiero escribir sobre los silencios
incertidumbre que me habita que desatiendo que lamento que temo mientras muero
Quiero hablar de la ausencia
imán que tironea imbécil ninguneándonos las camas, las tazas y las fechas
Quiero escribir sobre los bosques
esencia indiscutible de los cantos, las gargantas fervorosas y los duendes, brazos que abrazan libertades, cuna de las alas, los bichos y las altas cumbres
Quiero escribir sobre la poesía
porque fuera de ella no tengo destino ni mirada y porque algunas veces pueda como Gelman agarrarla por la cola, hacerle el amor una vez sola y después hincarle las muelas y morderla.

sábado, 24 de julio de 2010

la ley de gravedad



lo grave
es la cuota de raciocinio
que cree
contra todo evidente pronóstico
es el alma idiota
presta a suicidarse
ante cualquier
mampostería
carro de caballos
cascarón de idea rancia
ante cualquier
fonema que empiece con a

lo grave
es ese punto inclinado para adentro
chamuscándose como un kilo de merluza
siempre con la misma determinación
la frente yéndose contra el machimbre


lo grave
es saber por dónde no entrarle al azar
y volver a entrarle
sesudamente por la misma vertiente
con la tripa degollada sangrando


lo grave
es alentar a las rodillas al salto de canguro
y embocar la hilacha en el empedrado húmedo
y
no
gritar


lo grave
es tener un corazón sin domesticar
un corazón como un paragüas dado vuelta
lo grave es tener volcado el corazón
y una razón que no se le da por silbar


lo grave
es andar murmurando
panteón
estaca
estuario
camello
albóndiga

dibujarse la espalda
insistir los dolores
avasallarse los contornos
dejando (te) a vos mismo
solo solo
frente al desconsuelo


lo grave
es la miserable mueca que le recortas a la poesía
los panes y los peces que le atribuís a la modestia


lo grave
es ser un baldío que desmerece
el rodeo en zigzag del cardo ruso


ser una luna endemoniada purgándole al viento norte
los rezagos de su corteza de papel glacé

lo grave es infringir la ley de gravedad.

lunes, 19 de julio de 2010

ceniza de pajarito



Confundiendo los verdes te observo.
Tuerzo mi mejilla mientras, sigilosamente.
Entre una cortina, entre otra.
Allí arrinconado en el rincón.
Piquito su chico.
Pajarito mozo.
De asomos, te reinvento azul.
Que te andas quejando siempre.
Cada día más pequeño.
Que es el aire que viene cargado de tormentas.
Que todo es una misma cosa.
La materia, me dices.
Que ni otoño ni verano.
Ni nieve ni ventanas consigues distinguir.
Que la vida es un tango.
Siempre una nostalgia alumbrando.
Que de romper el aire a puñetazos te has cansado.
¡Qué extraviada anda la gente!
¿Dónde han olvidado sus sombreros?
Que ni los zapatos se miran.
Tan apurada que ni huele.
Abunda lo que desmerece mi vuelo.
Qué desdicha verlo y nisiquiera poder cantarlo.
Pajarito multicolor averiado.
De papel crépe.
Cada vez que mueres
nace una nueva melodía del viento.
Quisquilloso.
Barrigón
Plumero rosa.
Yo te miro.
A secas de sueños estoy
y te posas de un aleteo en mis rezos.

......